domingo, 17 de junio de 2012

En la Bodleian Library

En cuanto supe que mi buen amigo Curro iba a ir a Oxford me las empecé a averiguar para acompañarle......¡ y funcionó ¡ Aquel mismo día y mientras hacíamos gestiones para que el Prof. Diggle nos alojase en su casa empecé a husmear en los catálogos de la mítica biblioteca hasta encontrar algo que consultar. La verdad es que las cosas se suelen hacer en modo inverso, esto es, primero tienes un libro o un documento que consultar, lo buscas y si hay suerte lo encuentras sólo en una biblioteca como esta, y si tienes aún más suerte, te trasladas a Inglaterra para consultarlo. El dichoso ciberespacio ha estropeado todo este mágico proceso y los eficientes bibliotecarios ahora te envían por un módico precio el texto escaneado que querrías consultar pero ¿alguien cree que eso puede ser lo mismo que sentarse una mañana en la Radcliffe Camera ?
 No es fácil entrar en la principal biblioteca de Oxford, hace falta un informe detallado firmado por un docente de prestigio. Afortunadamente para estos casos mi Universidad cuenta con el Prof. Carlos Petit que además de conocer y ser conocido en muchas universidades europeas y norteamericanas siempre está dispuesto a hacer esos enojosos informes en inglés. El Rector me había contado que antes de entrar en la Biblioteca Bodleiana te hacían un juramento...será una broma de mi Rector, pensé. Pero nada de eso cuando llegué a la zona de "admisión" con mi flamante informe me colocaron en la cola (Inglaterra es el país de las "colas") para hacer el juramento. Esperé pacientemente, un profesor con pasaporte israelí incluso intentó colarse, y en unos momentos me vi delante de una funcionaria togada que me hizo leer en voz alta y clara:
"Juro no sacar de la Biblioteca, ni marcar, modificar o dañar de modo alguno ningún volumen documento u otro objeto perteneciente a esta biblioteca bajo su custodia, o estropearlo bien sea por el fuego o la llama, y no fumaré en la Biblioteca y prometo obedecer todas las normas de la Biblioteca". Después de esto ¿qué me importaba ya a mi encontrar el texto anónimo de una carta escrita por un mandarín chino buscando una esposa cristiana ? Me marchaba feliz con mi carnet de usuaria clase "A" de una de las bibliotecas más importantes del mundo, 175 km. de estanterías, cuando la amable funcionaria me volvió a interrogar, esta vez me preguntaba qué tipo de textos quería consultar. Cuando le expliqué que buscaba algo del s.XVIII me indicó sobre el plano hacia dónde me tenía que dirigir. Entre los nervios y mi pésimo inglés solo alcancé a escuchar un nombre: "Duke Humphrey", de modo que cuando llegué a la sala a la que me dirigió no dudé en preguntar por Mr. Duke Humphrey, pensando que sería algún bibliotecario que hablase español...pero no, las risitas de aquellas personas me hicieron pronto ...sentirme en ridículo.."Mr.Humphrey died six hundred years ago". En efecto estaba preguntando por el fundador de la biblioteca y la Sala era la más maravillosa Sala de lectura de todas las que había visto hasta entonces. Me hice con el libro y enseguida me dieron la bandeja en la que debía llevarlo, siempre en horizontal. Resultaba cuando menos curioso ver a treinta o cuarenta personas portando bandejas con sumo cuidado entre las mesas. Dos mañanas pasé allí, las restantes fueron en la Radcliffe Camera, el célebre edificio de planta redonda donde cada vez que me levantaba tenía que repensar dónde estaba mi puesto. Disfruté mucho de mi estancia en Oxford, pero sin duda mis mejores recuerdos son de las horas pasadas en aquella biblioteca. Mi compañero Curro no tenía acceso a las salas reservadas a investigadores sobre el s.XVIII, el estaba como colegial del Balliol, pero desperté su curiosidad y un día subió conmigo a la Duke Humphrey armado discretamente con una cámara de vídeo. Cual sería nuestra sorpresa cuando al enseñarles en casa a los niños las imágenes que "furtivamente" habíamos tomados en la biblioteca, todos saltaron al unísono: "Esa es la biblioteca de Harry Poter ", en efecto así era, allí se grabaron las escenas de Harry en la biblioteca de Howgarts.  Desde aquel momento mis hijos empezaron a pensar que lo que hacía su madre era algo realmente interesante.

domingo, 27 de mayo de 2012

Mi primera biblioteca importante, la Nacional.

Voy entonces por mi segunda entrada. Solo cuando tenga esto medio dominado me atreveré a decirle a mis alumnos que tengo un "blog". De momento creo que lo mejor es ir escribiendo de cosas que me divierten y a mi lo que más me divierte son los papeles viejos. Siempre me ha gustado la expresión "ratón de biblioteca" y como otros coleccionan otras cosas, yo presumo de haber hurgado, como buena ratona, en varias de las mejores del mundo. Recuerdo de cuando llegué, todavía estaba en el quinto curso de la licenciatura, a la Biblioteca Nacional de España. Unos días antes me habían robado el bolso en Sevilla con toda mi documentación de modo que me presenté en el servicio de admisión con la denuncia de la policía ¡ con cuánta paciencia me atendió aquel funcionario ¡ me proporcionó el carnet de acceso, afortunadamente llevaba una fotografía en el bolso y aunque tuve que encontrar en los bajos de las Torres de Jerez una copisteria para hacer una fotocopia de la denuncia policial, aquella misma tarde estaba sentada en la imponente Sala de lectura principal de la Biblioteca esperando que alguien me llevase al puesto el volumen correspondiente de la "Colectio Lacsensis" en la que encontrar aquella "Instrucción austriaca" que contenía en una artículo un curioso precedente del canon 1673 del Código de Derecho Canónico del 1983. No me apercibí de que cuando salía en el "turnomatic" mi número de puesto debía dirigirme al mostrador y recoger el libro de modo que aquel día me gané la primera reprimenda de un bibliotecario de la Nacional. Pero me di cuenta, consulté emocionada la colección e incluso pude fotocopiar el texto que me interesaba. Fuera me esperaba mi madre, juntas habíamos ido a Madrid y paciente me esperó por los alrededores del imponente edificio. He vuelto muchas veces a la Biblioteca pero para mi aquella tarde de febrero de 1985 fue muy especial.

sábado, 26 de mayo de 2012

Hola...nunca he tenido un "blog"..es más no tengo claro qué es ni para qué sirve, pero mi amigo Esteban me dijo hace unos días que todos deberíamos tener un "blog" y bueno ...a mi me dicen una cosa y me la pienso. Me lo pensé y aquí estoy tecleando con poca esperanza de poner esto en marcha pero es sábado por la tarde, hace 35º ahí fuera y apetece hacer alguna cosa distinta...experimentemos pues... De momento he logrado subir una foto ¡....y ¿ ahora qué?